Las fuentes indicaron que el hombre, identificado como Giampiero Di Tullio, de 44 años, no notificó a las autoridades la muerte de su padre para poder seguir cobrando la pensión, de mil 400 euros al mes. 

El cadáver fue encontrado tapiado en una habitación de la casa, ubicada en una zona aislada que fue cateada durante una investigación por droga, informaron portavoces de los carabineros. 
Confirmaron que el detenido, un toxicodependiente, tenía antecedentes penales por venta de estupefacientes. 
Según las fuentes, el padre del acusado murió en 2011, a los 83 años, por causas desconocidas y no se descarta un homicidio. 



Precisaron que para poder seguir recibiendo la pensión del padre, quien trabajó como tipógrafo en El Vaticano, Di Tullio escondió el cadáver en una habitación con la puerta sellada con silicón y escondida por un doble muro de tabiques y cemento. 

Las fuentes indicaron que el cuerpo estaba envuelto con cinta adhesiva, como si fuera una momia y colocado dentro de un nicho en la habitación, también construido con tabiques y cemento. 
Los carabineros interrogaron a dos hermanos del detenido, que desde hace tiempo no mantenían ningún tipo de relación ni con él ni con su padre.